Existen, hoy en día, dos tipos de perfiles entre las personas que acuden a ver las películas en la gran pantalla. El primero, y el más común, está compuesto por aquellos que aprovechan a ir en días especiales (del espectador), de descuentos o de promociones. El segundo, por consiguiente, es aquel que va al cine sin importar el día. Un privilegiado, en otras palabras.
